Filtros Subsónicos

Filtros Subsónicos

Autor: Ing. Juan Castillo Ortiz

En un solo párrafo, un filtro subsónico es un filtro pasa altas a una frecuencia típicamente entre los 20 y los 50 Hertz.

Para los que un párrafo no es suficiente, comencemos:

Para empezar el término “Subsónico” es incorrecto. Subsónico quiere decir “a una velocidad inferior a la velocidad del sonido”. Es así que tenemos aviones subsónicos (los vuelos comerciales) y supersónicos (los que vuelan a una velocidad superior a la del sonido o MACH) como el Concorde. Como la velocidad del sonido, por definición, es ella misma, no tiene sentido hablar de sonidos con velocidades menores. El término correcto es Infrasónico, es decir, a una frecuencia inferior que las reconocidas como dentro del rango de frecuencias audibles para el oído humano, es decir, 20 a 20,000 Hertz. El opuesto en este caso sería el Ultrasonido (frecuencias superiores a las audibles para el ser humano), como el utilizado para hacer estudios de fetos dentro del útero.

Ya que estamos definiendo términos, el de “Filtro” sí es correcto. Un filtro puede ser un pasa altas, pasa bajas o pasa banda. Cuando hablamos de la unión de dos filtros, esto se conoce como un punto de crossover. Por ejemplo a 100 Hertz, un pasa bajas para el woofer y un pasa altas para el resto de las frecuencias. Así entonces, un crossover está formado por dos filtros.



Bueno, en el caso de los filtros Subsónicos (Infrasónicos) que encontramos actualmente en varios modelos de amplificadores y procesadores, se trata de filtros cuya función es la de evitar que los subwoofers reproduzcan las frecuencias más bajas del espectro, frecuencias que representan una tarea muy difícil de desempeñar y que consumen grandes cantidades de excursión de los altavoces y watts de los amplificadores.

Como casi todas las cosas, su origen es histórico. ¿Recuerdan la época de las tornamesas? (Para los más jóvenes, tornamesa es un dispositivo que reproduce discos Long Play o de acetato, típicamente de 12” de diámetro, que usualmente giraban a 33 1/3 R.P.M.). Bueno, pues si su memoria no les falla, recordarán que alguna vez quizá se encontraban escuchando alguna pieza musical muy suave, prácticamente sin contenido en bajas frecuencias, y aún así los conos de los woofers se movían salvajemente hacia adelante y atrás, sin por esto estarse percibiendo ningún sonido. Sucede que algunas de estas tornamesas al girar, su mismo mecanismo rotatorio generaba frecuencias muy bajas, infrasónicas, en el orden de los 3 a los 25 Hertz, responsables de esa oscilación en los conos y de un desgaste prematuro de todo el equipo. Bueno, pues es ahí donde se vuelve importante el mencionado filtro subsónico, para deshacernos de toda esa “basura” acústica, que nada tiene que ver con la grabación original. Pero como todos sabemos, las tornamesas ya no forman parte de la mayoría de los equipos; ¿para qué nos sirve este filtro entonces?

Algo que todo diseñador de cajas acústicas que se respete debe saber, es que el desempeño, específicamente de las cajas ventiladas, es óptimo a la frecuencia de entonación o resonancia del puerto. A dicha frecuencia, el woofer prácticamente se detiene y todo el trabajo lo realiza el puerto, disminuyéndose drásticamente la distorsión ya que el woofer se encuentra trabajando dentro de su rango de linealidad, siendo las únicas barreras del sistema el volumen de aire que pueda desplazar el diámetro del puerto y el límite térmico del altavoz. Por otra parte, debajo de esa frecuencia se dice que el puerto se “descarga”, es decir, deja de trabajar como un sistema en resonancia y se convierte simplemente en una gran fuga en la caja. Esto hace sentir al woofer como si se encontrara virtualmente al aire libre, sin ningún apoyo para operar, razón por la cual su pendiente de atenuación en esta zona se presenta como de cuarto orden (24 dB por octava, 12 dB del woofer y 12 dB de cancelaciones), zona en que el woofer se encuentra en graves peligros de sobre excursionarse. Así entonces, se sabe que debe tenerse mucho cuidado con esa frecuencia, razón por la cual suelo situarla siempre por debajo de los 45 Hertz, y así evitar peligros mayúsculos con la mayoría de las grabaciones comerciales.

Luego entonces, la aplicación actual práctica de un filtro subsónico sería si acaso para complementar un sistema ventilado. Gracias a él, sería posible entonar una caja Bass Reflex quizá por encima de dichos 45 Hertz, con la finalidad de lograr un bajo mucho más estruendoso y “Boomy”, sin peligro de que el cono nos pegue en la nuca al siguiente tamborazo. Siendo así, salvo casos muy específicos, no suelen tener aplicación en cajas del tipo “suspensión acústica o selladas” o “pasa banda de cuarto orden”. Además, si nos interesa competir en calidad de sonido, debemos saber que la pista que empleará el juez contendrá amplia información en la vecindad de los 20 Hertz, por lo que este tipo de filtros sería lo último que nos recetaría el doctor para obtener buenos puntajes en esos rangos.

Otro aspecto que también debemos contemplar es que, como todos los filtros, afectan la fase y con ella la respuesta transitoria, por lo que tampoco son los favoritos de los audiófilos o puristas del audio.

Además, antes de activarlos, vale la pena estudiar bien las especificaciones y características del equipo específico, ya que pueden diseñarse de tal forma que produzcan una amplificación de varios decibeles justo antes de su frecuencia de corte, para después entrar en picada a una atenuación profunda.

En conclusión, se encargan de filtrar las frecuencias más bajas del rango audible, cosa que podría convenirnos para un diseño específico. Y básicamente como todo en audio, si te gusta cómo se escucha o se percibe menor distorsión al activarlo, déjalo.

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